Colchón sin misterio

Calculadora de fondo de emergencia

Calcula cuánto colchón necesitas para imprevistos y cuánto ahorrar al mes para llegar sin convertirlo en otra preocupación.

Calcular mi colchón

La idea

Un fondo de emergencia no es para hacerse rico: es para no romper el mes

Sirve para averías, pérdida temporal de ingresos, gastos médicos no previstos o reparaciones urgentes. No es el dinero de vacaciones ni de compras planificadas.

Meta mínima

Un primer colchón para no tirar de tarjeta ante el primer imprevisto.

Meta cómoda

Varios meses de gastos esenciales, adaptados a tu estabilidad e ingresos.

Meta mensual

Una aportación realista para llegar poco a poco sin abandonar a la segunda semana.

Calculadora

Calcula tu fondo de emergencia

La referencia de 3 a 6 meses de gastos es útil, pero no todos necesitan lo mismo. Ajustamos la meta según estabilidad, personas a cargo y deuda.

Meta recomendada aproximada

0 €

Calculando...

Meta mínima0 €
Te falta0 €
Ahorro mensual0 €

Cómo usarlo

Empieza por una meta pequeña y luego sube el colchón

  1. Calcula tus gastos esenciales: vivienda, comida, suministros, transporte, seguros y cuotas obligatorias.
  2. Si tienes deuda cara, crea primero una protección mínima para no volver a financiar imprevistos.
  3. Guarda el fondo separado de la cuenta del día a día, pero accesible.
  4. No lo uses para compras previsibles. Para eso crea objetivos de ahorro aparte.
  5. Revísalo cuando cambien tus gastos, ingresos o responsabilidades familiares.
Idea práctica: si la cifra final te impone, empieza por 300 €, luego 1 mes de gastos y después sube hacia 3-6 meses. Lo importante es que el hábito sobreviva.

La guía educativa del Banco de España recuerda que el fondo de emergencia depende de las circunstancias personales y sirve para afrontar gastos no planeados sin recurrir a financiación externa. Puedes consultar sus materiales de educación financiera en la sesión de gestión de finanzas personales.

Calcula margen

Dinero tranquilo te ayuda a saber cuánto puedes reservar sin quedarte a cero.