IVA
Si tu factura lleva IVA, trátalo como dinero que está de paso hasta la liquidación correspondiente.
Autónomos sin sustos
Una calculadora orientativa para separar IVA, IRPF, cuota y dinero disponible antes de que el dinero de la factura parezca más tuyo de lo que es.
La idea clave
Cuando cobras una factura, una parte puede ser IVA, otra puede ir anticipada como retención y otra conviene reservarla para pagos trimestrales o cuota. Esta herramienta te ayuda a no mezclarlo todo en la misma bolsa.
Si tu factura lleva IVA, trátalo como dinero que está de paso hasta la liquidación correspondiente.
La retención ya es un anticipo, pero puede no cubrir todo según beneficio, gastos y situación.
Aunque no salga de cada factura, tu cuota mensual debe vivir en el cálculo para no sorprenderte.
Calculadora
Es una orientación prudente. Tu caso real puede variar por actividad, régimen, gastos deducibles, IVA soportado, retenciones y criterios de tu gestoría.
Dinero que conviene no tocar
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Cómo interpretarlo
Si emites una factura de 1.000 euros más IVA, puede entrar bastante más dinero en tu cuenta. Pero una parte no es margen real. El objetivo de esta calculadora es separar mentalmente lo que está de paso de lo que puedes usar.
Base 1.000 €. IVA 210 €. Retención 150 €. Entra en cuenta: 1.000 + 210 − 150 = 1.060 €. Si aparte tienes 30 € de IVA soportado deducible y 150 € de gastos vinculados, y reservas 100 € de cuota:
Los números cambian con tu caso. La lección es la misma: el ingreso en cuenta miente si no separas capas.
No hace falta un banco complejo. Sirve una cuenta secundaria o, como mínimo, anotar en cada cobro: IVA / IRPF / cuota / disponible. Si mezclas todo con el supermercado, el trimestre se convierte en arqueología. Encaja con el método Dinero Tranquilo: primero compromisos, después margen.
Apartar no presenta modelos por ti. El IVA se liquida (cuando procede) en el ámbito del IVA; el IRPF fraccionado, si te aplica, en el Modelo 130; la cuota en la TGSS. El calendario orientativo está en calendario fiscal 2026.
Base 1.000 €, IVA 21 % (210 €), retención 0 %. Entra en cuenta: 1.210 €. Con 150 € de gastos, 30 € de IVA soportado y 100 € de cuota asignada:
Comparado con el ejemplo con retención del 15 %, cobras más en banco y debes apartar más de IRPF. El mix de clientes (empresas que retienen vs particulares) cambia tu liquidez aunque el margen del proyecto sea el mismo. Detalle: retención IRPF.
Si un mes apartaste de más, no lo celebres gastándolo: déjalo como colchón del siguiente trimestre. Si apartaste de menos, sube el % la próxima factura en lugar de “arreglarlo” el día 19.
El 20 % sobre beneficio estimado es una regla prudente de planificación, alineada mentalmente con el fraccionado habitual del 130, no con tu tipo marginal real. Sube la reserva si: tienes pocos gastos, vives en un escenario de tramos altos, o casi no te retienen. Bájala con cuidado solo si: ya acumulas muchas retenciones, tu margen es estrecho y documentado, o tu gestoría te da otra referencia —y aun así mantén el IVA y la cuota separados.
Para estimar el impuesto anual con más capas (mínimos, CCAA, etc.): cómo estimar el IRPF.
Para fechas y modelos, revisa siempre la Agencia Tributaria: instrucciones del Modelo 130, plazos del Modelo 303 y retenciones de actividades económicas.
Primero separa impuestos. Después calcula tu dinero tranquilo mensual para no mezclar caja profesional con gastos del día a día.
No conviene tratarlo como dinero disponible. En la liquidación del IVA se compensa con el IVA soportado deducible, pero hasta entonces es mejor tenerlo separado.
Depende. La retención es un anticipo, pero no siempre coincide con tu resultado final. Si tienes pocos gastos o ingresos altos, puede hacer falta reservar más.
Usa una referencia de planificación del 20% sobre beneficio vinculado a la factura, restando la retención de esa factura. No es un tipo de IRPF universal ni una liquidación fiscal.
Sí respecto al IVA (si aplica) y al IRPF según tu caso. La cuota reducida baja el cargo de Seguridad Social, pero no elimina impuestos. Ajusta a la baja el campo “cuota a reservar” de la calculadora.
Mejor una cuenta o subcuenta visible. El cajón se mezcla con gastos personales; la cuenta fiscal se revisa en cinco minutos antes de cada plazo.